Descripción de la fiesta

El carnaval en Almadén es una fiesta sentida por todos como una fiesta del pueblo. Rara es la casa en la que alguno de sus miembros no participe de ella, preparando vestuarios, atrezzo planificando la temática, letras o directamente en las distintas agrupaciones.

El objetivo: poner patas arriba al pueblo durante su celebración, sin desatender a los visitantes con una excepcional acogida, que vivirán una singular experiencia difícil de olvidar

Carnaval de Almadén

El Carnaval de Amadén fue declarado Fiesta de Interés Turístico Regional en el año 2009.

Carnaval de Almadén
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Fecha de celebración

Fecha según calendario. Desde el viernes anterior al Miércoles de Ceniza hasta el domingo posterior.

Sugerencias

Almadén es Patrimonio de la Humanidad, con una oferta turística al visitante que completará la diversión de carnaval con un viaje fascinante a las entrañas de la tierra, a su conjunto patrimonial, a su naturaleza o a su gastronomía.

El Carnaval

Muchos meses antes de su celebración comienzan los preparativos, se diseñan los trajes que se esconden como el secreto mejor guardado hasta el momento del desfile. Las sastras/es, modistas/os y familias se afanan en una actividad frenética confeccionándolos con toda su parafernalia de adornos, complementos y telas especiales guardando ese secreto hasta el desfile inaugural.

También es el momento de agudizar el ingenio para preparar las letras, que habitualmente van a cantarse narrando los acontecimientos locales del año y sus protagonistas “ilustres”. De forma divertida, sin faltar al respeto, se hace un repaso a la actualidad local, nacional e internacional por lo que el visitante se sentirá partícipe en la fiesta desde el principio.

Por un lado, las familias, pero especialmente las madres, abuelas, Asociación de Amas de Casa elaboran los típicos dulces de carnaval como son rosquillas fritas, buñuelos de azúcar o miel, canutos, flores, roscas de fideos y demás que podrán ser degustados por los visitantes.

El sábado por la tarde, día de la presentación de las agrupaciones que participarán en Carnaval, se celebra un desfile informal en que cada carnavalero se disfraza de forma libre y en el que pone de manifiesto su habilidad de buscar cualquier “apaño” formado por ropas antiguas o de otros años que mal combinadas forman un esperpento y que terminará siendo el triunfador de la noche junto a la parodia más ridícula que se le ocurra.

El domingo, es el día grande del carnaval. Se realiza el desfile Oficial de Agrupaciones y Carrozas con salida en la Plaza de Toros y llegada a la Plaza de la Constitución. Durante el trayecto las agrupaciones van interpretando sus canciones o parodias y postulando (canjeando las letrillas y críticas por la “voluntad económica”). Al final del trayecto cada agrupación sube al escenario para interpretar dos piezas elegidas para el concurso.

Pero la fiesta no termina el fin de semana. Los almadenenses siguen viviendo su carnaval con el concurso de disfraces infantiles del lunes por la tarde, la cucaña infantil y de adultos a la vez que las agrupaciones y máscaras callejeras van recorriendo las calles de la localidad. El martes es el concurso de disfraces de mayores, y el concurso del “Mascarón Tradicional de Almadén”.

El Miércoles de Ceniza, es el tradicional desfile del Entierro de la Sardina en el que la famosa artista del Carnaval Dª Sardina Raspa Escamilla recibe sepelio. En esta procesión, todos los dolientes van vestidos de negro riguroso portando a hombros el féretro y realizando paradas en el trayecto para cantar la triste melodía con la consabida crítica mordaz dedicada a lo más especial sucedido en el pueblo hasta el inicio del propio carnaval. Al finalizar, críticos y criticados en compañía de propios y extraños, van a disfrutar de una gran sardinada popular.

Durante toda la semana hay verbena en el recinto carnavalero donde se reúnen los participantes y no participantes de la fiesta con sus disfraces hasta altas horas.
Se despide el carnaval con el desfile del Sábado de Piñata.

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El Mascarón de Almadén

Pero sin lugar a duda, la gran protagonista del Carnaval de Almadén es “la máscara callejera”, englobada en las características de la máscara manchega, es lo más original y sin ningún signo o intención de riqueza y recargamiento, excepto en lo guasón. Se registran cómodas, baúles, trasteros, sótanos en donde descansan las ropas viejas de la casa y los trapos desahuciados y desechados. Todo lo que viste es usado y viejo, sin tener relación lo que se pone en la cabeza con los que se pone en el resto de las partes del cuerpo, colocándose aparatosos objetos y aderezos de todas clases en los lugares más insospechados de la geografía corporal con el fin de aumentar la deformidad de la indumentaria.

No se suele llevar careta en el rostro, sino cualquier trapo que vuelva la cara vacía inexpresiva, sin faz todo acompañado con e uso de cencerros, campanillas, pitos o cualquier cacharro para hacer ruido y comunicándose con la gente sin hacer uso de la voz o deformando esta.

Las máscaras recorren las calles y plazas de la localidad, profiriendo el grito de “¿Qué no me conoces? Que torpe, que torpe…” con una voz falseada.

Historia del Carnaval de Almadén

Los antecedentes del Carnaval de Almadén datan de la década de 1720, hace más de 300 años, según se deduce de una instancia que existía solicitando un local para un baile de máscaras para las carnestolendas.

Los primeros concursos oficiales son de 1906, con premios para las estudiantinas y máscaras. En el año 1908, ya aparecen las comparsas, caracterizadas estas por un conjunto de personas disfrazadas con la misma indumentaria. En 1922 aumenta el número de categorías con la presencia de murgas, orfeones, rondallas y máscaras.

A pesar de las diferentes prohibiciones que ha experimentado el carnaval a lo largo del pasado siglo XX, este siempre ha estado presente en Almadén. Hubo prohibiciones en 1929 con la dictadura de Primo de Rivera y durante la dictadura franquista, pero el carnaval siempre ha estado ahí. Como ejemplo el primer alcalde de Almadén durante la dictadura D. Julio Sánchez-Aparicio (gran aficionado a esta fiesta) siguió permitiendo la celebración de los Carnavales, pero con algunas limitaciones: no se permitía llevar el rostro descubierto, existía una restricción de salidas callejeras circunscrito a horarios diurnos.

El Carnaval de Almadén toman un gran impulso en los primeros años de la Posguerra precisamente por no estar prohibidos y suponía un gran reto para desarrollar la picaresca y el ingenio de nos ser detenido por los civiles, aunque estos eran confidentes del alcalde y eran algo condescendientes con las máscaras y personas más atrevidas.

A todo esto, había que sumarle la censura aplicada a las letrillas y a la crítica de las canciones.

Rutas Nocturnas

de Almadén